martes, 7 de febrero de 2023

Promesa tardía cumplida

 Acabo de leer la última entrada de esta bitácora y me sorprende la promesa de escritura. A pesar de ello, la escritura existe, como antaño en papel. 

La digitalizo como forma de repensar lo escrito

jueves, 7 de julio de 2022

Ahora que nadie me lee

 Ahora que nadie me lee (de nuevo, pues los pocos se han cansado del F5), vuelvo a retomar la escritura y fotografía de este blog, con la misma intención con la que empecé.

La bitácora personal para mi mismo. Nadie más. Mi diván donde mis palabras vuelven a funcionar, porque mi rabia debe salir por algún lugar.


lunes, 19 de marzo de 2018

Como Penelope

Como Penelope, mi padre desteje y vuelve a tejer su obsesión para luchar contra la resignación de la muerte. Su gran obra (al más estilo de Borges) se fragmenta a golpes, pero siempre queda un recorte en la recámara, como una bala siempre a punto para matar al asesino del tiempo. Sin embargo, la resignación parece que desteje más rápido que la confianza de esa bala que puede perderse.

Tristeza que no es depresión, tristeza que no es tristeza. Resignación de la muerte.

A mi padre que sufre el sindrome de la resignación cristiana, entre otros.

martes, 26 de septiembre de 2017

Lugares perfectos para un cafè: el café de las horas


sobre los retratistas


Poco dado a los retratos... revisando las fotos de estos seis meses, un retrato. Y, a pesar de ser poco dado a autopublicarme en esta bitacora, la publico, no por mi rostro, sino por la mirada de quien la hizo.
Gracias rosanA.

Noria


Mi hija no sube a los caballitos y yo fotografío norias en el cielo. Cada uno con sus miedos. Vueltas y vueltas para el infinito de los 3 minutos.


lunes, 25 de septiembre de 2017

Seis meses y un día

Más de seis meses sin escribir, sin fotografiar. De cansancio crónico, especialmente hoy... Y un día de descanso relativo, después de una semana, la necesidad de escribir y fotografiar vuelve...


Esta imagen no pasará a los anales de la fotografía, pero es la primera (que recuerde) que tiré intencionadamente.... a pesar, insisto, de su escaso valor estético.

sábado, 4 de febrero de 2017

Muñecas de compañía


Todos los días compartimos horas con ellas y, como prostitutas, se dejan hacer y deshacer, a gusto del consumidor.

lunes, 23 de enero de 2017

Historias mínimas: Historia de un asesinato


Escuchó un ruido en la densidad del bosque...


...al fondo, le pareció escuchar la respiración fatigada de un perro 
y, a unos metros, las pisadas sobre la nieve.


Agudizó sus sentidos... pero nada... sólo el bosque.


Miró a la derecha...


miro a la izquierda.

Finalmente entró.


Un día después, solo quedaba un zapato de tacón, negro que relucía entre la hierba.