
Convertido en un Pereira muy tabucchiano, me consuelo de la muerte creando pseudo-esquelas como homenajes post-mortem (a diferencia de Pereira):
Señor Eco, nos vemos en la próxima lectura.
El futuro constituía un tiempo muy importante, tal vez el más importante de todos. Había que prepararlo bien, puesto que allí suele transcurrir gran parte de nuestra vida. Lo principal era estudiar, estudiar mucho para ser alguien. De niño prácticamente no eres nadie, sólo de mayor -siempre y cuando se haya estudiado lo suficiente para ser alguien- la gente empieza a tener entidad.