sábado, 13 de noviembre de 2010

Citas apócrifas (y VIII)

La sístole y diástole de un reloj capaz de manipular las agujas sólo demuestra la sensibilidad del tiempo hacia los amantes.

(Pensamiento de un relojero suizo, de ascendencia judía, que adelantaba los relojes de su amante para la próxima cita y los atrasaba para la próxima despedida)

viernes, 12 de noviembre de 2010

Respuestas (im)posibles.

¿Por qué me mentiste?
Siempre pensé que decía la verdad.
¿Por qué me mentiste?
Porque la verdad miente más que cualquier otra cosa y yo amo la verdad.
¿Por qué te vas?
Porque ya nada significa mucho para mí.
¿Por qué te vas?
No lo sé. Nunca lo he sabido.
¿Por cuánto tiempo tendré que esperarte?
No me esperés. Estoy cansado y quiero recostarme.
¿Estás cansado y querés recostarte?
Sí, estoy cansado y quiero recostarme.

Mark Strand

lunes, 1 de noviembre de 2010

Falso sol de invierno

En Dupnitsa (Bulgaria), noviembre de 2010


Hay días en que a uno le molesta el sol de noviembre y busca en el calendario un mes más frío, quizás diciembre, finales de diciembre.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Citas apócrifas (y VII)

- Querida Roxana, tengo la nariz muy grande, quizás… - ella le cerró los labios con sus frías manos, siempre las tenía frías.

- Podría haberme enamorado de Pinocho, mi querido Cyrano –se calló y mirando el apéndice que sobresalía de su cara continuó-. Pero tu nariz ha dejado de crecer.

Lo besó, girando la cabeza levemente y sin que él se percatase para no tropezar con su enorme nariz.

(Final autocensurado por el propio Edmond Rostand)

domingo, 10 de octubre de 2010

Citas apócrifas (y VI)

La risa es la sístole y diástole del corazón.

(Declaración amorosa de Roger Rabbit a su mujer Jessica Rabbit, incluida en el primer borrador de la película ¿Quién engaño a Roger Rabbit? pero que por causas desconocidas no se incluyó en la versión definitiva)

Sábado soleado, café y cigarrillo

En Dupnitsa (Bulgaria), octubre de 2010

viernes, 8 de octubre de 2010

Los pasos lejanos

En Barcelona (España), agosto de 2010.

Los pasos lejanos

Mi padre duerme. Su semblante augusto
figura un apacible corazón;
está ahora tan dulce...;
si hay algo en él de amargo, seré yo.

Hay soledad en el hogar; se reza;
y no hay noticias de los hijos hoy.
Mi padre se despierta, ausculta
la huída a Egipto, el restañante adiós.
Está ahora tan cerca;
si hay algo en él de lejos, seré yo.

Y mi madre pasea allá en los huertos,
saboreando un sabor ya sin sabor.
Está ahora tan suave,
tan ala, tan salida, tan amor.

Hay soledad en el hogar sin bulla,
sin noticias, sin verde, sin niñez.
Y si hay algo quebrado en esta tarde,
y que baja y que cruje,
son dos viejos caminos blancos, curvos.
Por ellos va mi corazón a pie.
César Vallejo