
En Zaporizhzhya (Ucrania), julio de 2010
Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta.
Ramón María del Valle-Inclán, Luces de bohemia.
Tápate,
tápate las metáforas, hace
un pequeño frío de pequeño invierno,
con un pequeño radiador, pequeño
tiempo para sentirnos juntos, menos solos
que solos habitualmente, menos sabios...
Manuel Vazquez Montalbán
Él corría, nunca le enseñaron a andar,
se fue tras luces pálidas.
Ella huía de espejismos y horas de más.
Aeropuertos. Unos vienen, otros
se van,
igual que Alicia sin ciudad.
El valor para marcharse,
el miedo a llegar.
(...)
Dejarse llevar suena demasiado bien.
Jugar al azar,
nunca saber dónde puedes terminar...
o empezar.
Un instante mientras los turistas se van.
Un tren de madrugada consiguió trazar
la frontera entre siempre o jamás.Vetusta Morla, "Copenhague"
Yo había perdido la felicidad, pero no era un infeliz. Y confiaba en que algún día volvería a reirme
Hector Abad Faciolince, Traiciones de la memoria
¿Existirá? !Quién sabe!
Mi instinto presiente;
dejad que yo la alabe
previamente.
Ramón López Velarde
We know what we are, but know not what we may be.(Sabemos lo que somos, pero no sabemos lo que podemos ser)
William Shakespeare, Hamlet.
La incipient maduresa
es una gran estafa que no evita el dolor.
Sebastià Sansó ("El fracàs")De pequeño me enseñaron a querer ser mayor,
de mayor quiero aprender a ser pequeño,
y así cuando cometa otra vez el mismo error,
quizás no me lo tengas tan en cuenta.
Enrique Bunbury ("De mayor")
Hablemos de todo,
menos del tiempo que se escurre entre los dedos.
Vetusta Morla, "Maldita dulzura"
Creía (o le gustaba creer que creía) que cuando uno está en Barcelona aquellos que están en y que son de Buenos Aires o el DF no existen. La diferencia horaria era sólo una máscara de la desaparición. Así, si uno viajaba de improviso a ciudades que en teoría no deberían existir o aún no poseían el tiempo apropiado para ponerse en pie y ensamblarse correctamente, se producía el fenómeno conocido como jet-lag.
Roberto Bolaño, 2666
Era el dilema habitual (...): cuándo ser persistente , cuándo no serlo y, pese a ello, alcanzar su objetivo (...) La gran sabiduría de la vida era, al parecer, juzgar cuándo había que ser persistente (...) Si uno no persistía lo suficiente, le juzgaba debil; si persistía demasiado, incivilizado.
Patricia Highsmith (Rescate de un perro)